domingo, 8 de noviembre de 2009

No soy digno de que entres tu en mi casa
pero dime una palabra tuya y yo me sanare.
Solo dame un aliento tuyo
y yo tendre vida.
Solo dame un aliento tuyo
y yo dare mi vida.
No soy digno de que entres tu en mi casa
pero dame una mirada tuya
y yo podre ver.
Solo dame un sonrisa tuya
y yo podre reir.

2 comentarios:

  1. esa frase le vendria a dar una fuerte sacudida a mi cerebro.
    Ay que comprenderlo.

    emm... claro.

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