domingo, 8 de noviembre de 2009

No soy digno de que entres tu en mi casa
pero dime una palabra tuya y yo me sanare.
Solo dame un aliento tuyo
y yo tendre vida.
Solo dame un aliento tuyo
y yo dare mi vida.
No soy digno de que entres tu en mi casa
pero dame una mirada tuya
y yo podre ver.
Solo dame un sonrisa tuya
y yo podre reir.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Hoy descubri que mi vida se va llenando de recuerdos, de nostalgias, de tentaciones, de libros, de polvo, de silencios...y tambien descubri que l' muerte -esa jodida y desesperada muerte ronda muy de cerca, congestiona los pulmones carbonizados, humedece las pupilas y va borrando de mi memoria y de mi iris cualquier imagen tuya. Entonces me puse a recordar como tu voz abrazaba acusticamente mis dos estribos, a medida que desintegraba el silencio que llenaba mi vida, y podia respirar y dibujar en el aire particulas de amor. Hoy recorde que el amor -palabra pulsatil y peyorativa- taladreante e inevitable- es por mucho una conducta aprendida, un estilo de vida, una oracion, un poema en prosa, un cuento con inicio poco claro, un cuento sin final. Y es por eso que estoy aqui, queriendo respirarte hasta lo mas profundo de mi propia piel, sin importar que seas aire que comprime mi yugular. Sin importar que seas noche azul y dia con estrellas.
Hoy descubri que tu nombre doblega mi carne, esta carne mia que muchas veces acaricio el hueco de tu pelvis, donde me perdi, donde me encontre, donde con un fino pero completo temblor de mi cuerpo me desborde dentro de ti, arrancando el aliento de tu boca,
arrancandole al tiempo los segundos. Como si fuera -y lo fue- l' ultima vez que tus ojos en mis ojos se iban a ver.